8. Medidas para reducir los riesgos sobre la salud.

NIVELES DE EXPOSICIÓN DEL OPERARIO. POSIBLES RIESGOS DERIVADOS AL REALIZAR MEZCLAS DE PRODUCTOS. MEDIDAS PREVENTIVAS Y DE PROTECCIÓN. EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL.

8.1. INTRODUCCIÓN.

Los productos fitosanitarios presentan riegos para la salud de las personas, que habrá que minimizar para conseguir que la realización de los tratamientos se haga de forma segura.

La protección personal es una medida fundamental para disminuir los riegos a los que los trabajadores agrarios están expuestos al aplicar fitosanitarios. Junto a esta protección personal, la utilización de tecnologías que disminuyan el grado de exposición también es una medida muy eficaz en la disminución del riego.

8.2. OBJETIVOS DEL TEMA.

  • Conocer los diferentes niveles de exposición en los tratamientos y manipulación con los fitosanitarios.
  • Ver como se pueden disminuir los riesgos sobre la salud de las personas.
  • Conocer y utilizar de forma correcta, los diferentes equipos de protección individual (EPI).

8.3. NIVELES DE EXPOSICIÓN DEL OPERARIO.

8.3.1. Exposición laboral

Es a la que se ven sometidos las personas que están en contacto directo con los fitosanitarios durante su fabricación, formulación, transporte, almacenamiento, venta y aplicación en sus diferentes modalidades.

8.3.2. Exposición no laboral

Es a la que se ven sometidas muchas personas, indirectamente y con menor intensidad, como es el caso de consumidores, familiares y otros. Los trabajadores agrarios se encuentran dentro de la exposición laboral, ya que van a manipular y realizar tratamientos fitosanitarios con diferentes niveles de exposición, comportando, por todo ello, una serie de riesgos evidentes. Los riesgos que pueden sufrir los operarios dependen de forma directa de los siguientes factores:

  • Propiedades físicas, químicas y toxicológicas del fitosanitario, especialmente su formulación y toxicidad.
  • Estado de dilución del producto (diluido o concentrado)
  • Vía de exposición (dérmica, digestiva y cutánea)
  • Grado de exposición (concentración ambiental del plaguicida, etc…)
  • Duración de la exposición.

8.4. RIESGO.

Definimos como riesgo a la posibilidad de producir un daño a la salud. El riesgo total que asumimos al manipular un plaguicida depende de dos factores, la toxicidad del plaguicida y la exposición al mismo. Por tanto para disminuir el riesgo debemos actuar sobre los dos factores:

RIESGO = TOXICIDAD x EXPOSICIÓN

8.4.1. Peligrosidad del plaguicida

Debemos procurar elegir los plaguicidas que tengan una menor categoría toxicológica, dentro de los que sean útiles para combatir la plaga o el problema concreto que tengamos.

Para poder comparar que plaguicida es menos toxico nos fijaremos en la categoría que viene en la etiqueta (nocivo, toxico, muy toxico) y también en el parámetro DL50, que se puede consultar en la ficha de datos de seguridad del producto (a menor valor de la DL50 mayor toxicidad del producto y por tanto mayor riego).

8.4.2. Disminución de la exposición al plaguicida.

Existen diversas vías para disminuir la exposición al plaguicida. En primer lugar disminuir el numero de tratamientos fitosanitarios en la explotación y hacerlos solo cuando sean imprescindibles y no hayan sido efectivas otras vías para solucionar el problema (practicas culturales, control biotecnológico, lucha biológica, etc.…). Efectuar rotaciones entre los trabajadores para la aplicación de fitosanitarios. Utilizar medios tecnológicos adecuados que reduzcan la exposición. (La elección correcta de la maquinaria utilizada puede disminuir sensiblemente el nivel de exposición). Por ejemplo, una aplicación con mochila, o con pistoletes suele presentar un nivel de exposición al fitosanitario mayor que un turbo atomizador u otros tipos de aplicaciones. De igual forma, la realización de los tratamientos con un tractor con cabina cerrada y homologada, disminuye también la exposición mucho, siempre que utilicemos los filtros de habitáculo adecuados, sustituyendo el filtro de partículas que hay habitualmente en la cabina por un filtro especifico para plaguicidas, tal y como se describe en el apartado relativo a los filtros, al final del tema. Una vez que hayamos disminuido el riego disminuyendo la toxicidad y eligiendo los medios técnicos mas adecuados dentro de los disponibles, elegiremos un EPI para aumentar el grado de protección y disminuir aun más la exposición al plaguicida.

8.5. POSIBLES RIESGOS DERIVADOS DE REALIZAR MEZCLAS DE

PRODUCTOS.

A la hora de realizar mezclas hay una serie de normas básicas que tenemos que seguir:

  • Cuando se mezclan varios fitosanitarios, hay que extremar las precauciones ya que se trata de productos químicos, que al mezclarse pueden reaccionar entre ellos y modificar su toxicidad o el efecto sobre la planta (fitotoxicidad).
  • Cuando al mezclar varios fitosanitarios se produce un aumento del efecto de los mismos, decimos que se ha producido un efecto sinérgico.
  • De igual forma, cuando al mezclar fitosanitarios, estos reaccionan dando lugar a un producto que diminuye su efecto plaguicida, decimos que se ha producido un antagonismo.

Llamamos incompatibilidad cuando se estropea la mezcla, produciendo precipitación, separación de las fases del caldo, o un producto altamente toxico. Para que esta actividad se realice de forma adecuada su ubicación será en un lugar exclusivo para esa función, bien ventilado y lejos de desagües y cursos de agua. Disponer de todos los utensilios necesarios para medir, pesar y dosificar. Deben ser de uso exclusivo para los fitosanitarios y no utilizarlos para ningún otro fin. Nunca utilizar utensilios domésticos. Utilizar siempre agua limpia y de buena calidad, ya que tiene una importancia grande sobre el resultado final del caldo. Utilizar siempre el equipo completo de protección personal y colocarlo correctamente desde el principio de la preparación. El momento de realización de la dosificación y mezcla es el más peligroso de una aplicación, ya que se trabaja con el producto concentrado. No comer, beber ni fumar durante la preparación del caldo.

8.6. MEDIDAS PREVENTIVAS Y DE PROTECCIÓN DEL APLICADOR.

Es importante conocer como se entra en contacto con los fitosanitarios y las posibles vías de entrada al organismo, a fin de conocer mejor cuales son las medidas de protección más adecuadas para evitarlo. Las diferentes vías de entrada de los plaguicidas al organismo son:

Vía de penetraciónMedidas para la protección
Digestiva– Equipos protección boca.
– Medidas preventivas, no introducir alimentos en las parcelas en las que se trata con fitosanitarios, establecer una zona de descansos y comida fuera de la parcela donde se realizan tratamientos.
– No comer, beber ni fumar durante las fases de preparación, aplicación y limpieza.
Cutánea– Utilización de EPI
Respiratoria– Equipos para la protección de las vías respiratorias.
Conjuntival– Pantalla de protección o gafas antisalpicaduras.

8.6.1. Medidas preventivas antes de la aplicación de fitosanitario.

  • Elegir el fitosanitario adecuado (los más selectivos y de menor riesgo toxicológico).
  • Leer atentamente la etiqueta y seguir las instrucciones.
  • Leer la ficha de datos de seguridad en el apartado de protección personal para elegir el EPI adecuado a su manipulación.
  • Transportar y almacenar los fitosanitarios de forma que no impliquen peligro para el conductor u otras personas.
  • Respetar las dosis recomendadas (sobrepasarlas no mejora el resultado, solo aumenta el gasto, fototoxicidades y resistencias)
  • Extremar las precauciones en la mezcla de plaguicidas.
  • Revisar todo el equipo de aplicación (mochila, cuba, conducciones….) antes del inicio.
  • Revisar todo el equipo de protección individual (EPI).

8.6.2. Medidas preventivas durante la aplicación de fitosanitarios.

  • Llevar siempre puesto el equipo de protección adecuado.
  • Seguir las indicaciones de la etiqueta.
  • Efectuar rotaciones entre los trabajadores para disminuir la exposición al plaguicida.
  • No comer, beber ni fumar.
  • No tomar bebidas alcohólicas.
  • No limpiar las boquillas soplando
  • Lavarse las manos antes de ir al servicio.
  • Evitar los tratamientos con altas temperaturas, viento o lluvia.
  • Los descansos hay que realizarlos fuera de la parcela tratada. (No introducir bebidas ni alimentos dentro de la zona de tratamiento).
  • No llevar tabaco durante el tratamiento y lavarse las manos antes de fumar o tomar alimentos.
  • Evitar que entren en la parcela donde se trata personas ajenas al tratamiento sin EPI.

6.3. Medidas preventivas después de la aplicación de fitosanitarios.

  • Higiene personal adecuada. Ducharse y cambiarse de ropa en el lugar de trabajo o inmediatamente al llegar a casa. Lavar la ropa de trabajo separada del resto de la colada.
  • No permanecer ni entrar en el lugar tratado o en sus
  • inmediaciones hasta que hayan transcurrido, como mínimo, de 24 a 48 horas desde el tratamiento. En cualquier caso hay que respetar ese tiempo mínimo, o el periodo de reentrada si viniera especificado en la etiqueta.
  • Señalizar la parcela tratada para evitar accidentes.
  • Mantener el fitosanitario sobrante en su envase original y almacenarlo en lugar fresco, seco, seguro, ventilado sin humedad y fuera del alcance de los niños u otras personas que desconozcan su posible riesgo.
  • Los envases vacíos no e utilizarán nunca para otros usos.
  • Los utensilios que se empleen con los fitosanitarios no deben emplearse para nada mas

8.6.4. Periodo de reentrada.

El tiempo que transcurre entre la aplicación del plaguicida y el momento en que los trabajadores pueden entrar a la zona tratada sin riesgo para la salud y sin ropa de protección especial (Mínimo 24 horas).

8.7. EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL.

8.7.1. Introducción.

El entorno de trabajo debe ser seguro y el ejercicio de la actividad laboral no debe ser perjudicial para el trabajador. Este entorno seguro se consigue aplicando medidas de contención y prevención de riesgos. Pero cuando todas las demás facetas de la actividad ya han sido cubiertas, el empresario y el trabajador deben incorporar la última barrera defensiva, aquella que protege a este de los peligros y vicisitudes de su puesto. Esta barrera se construye con los Equipos de Protección Individual o EPI.

Los equipos de protección individual son elementos que el trabajador porta para protegerse a sí mismo frente a posibles peligros que conlleva su trabajo: cascos, gafas de seguridad, arneses, guantes, botas, batas, buzos, etc. Aun cuando todavía, en algunos contextos, se pueden encontrar personas que desprecian temerariamente su uso (normalmente, apelando a la incomodidad o al calor), en otros se tiene perfectamente asumida su necesidad y pocos los rechazarían (es el caso de los EPI en laboratorios, centrales eléctricas, trabajos en altura, etc).

Un EPI adecuado, correctamente seleccionado y bien utilizado puede marcar la diferencia más absoluta entre la vida y la muerte. Los accidentes laborales graves y mort ales ocurren, y los EPI pueden prevenirlos o reducir su gravedad. Pero su uso, regulación, normalización y fabricación no puede dejarse al libre albedrío de empresarios y trabajadores: La ley debe hacerse cargo de su existencia y de la regulación de su uso.

Los EPI están sometidos a un “doble marco normativo”: desde la óptica de la seguridad y salud en el trabajo, el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, establece las disposiciones mínimas para garantizar una protección adecuada del trabajador/a durante su utilización y desde el punto de vista de la seguridad del producto, el Real Decreto 1407/1992, de 20 de noviembre, establece los requisitos que deben cumplir los EPI, desde su diseño y fabricación hasta su comercialización, con el fin de garantizar la salud y seguridad de los usuarios.

El Reglamento (UE) 2016/425, la novedad. Esta legislación se encuentra ya muy obsoleta, las circunstancias del entorno de trabajo y las necesidades de los trabajadores respecto a la seguridad han cambiado ligeramente. ElReglamento (UE) 2016/425 sustituye los anteriores, y lo hace con la introducción de ciertas novedades que serán efectivas a partir del 21 de abril de 2018 a excepción de diferentes artículos que entraran en vigor en marzo y en octubre de 2018.

Las principales novedades que trae este reglamento son:

  • Se amplía la capacidad de aplicar a productos de utilización privada que protegen contra el agua, el calor y la humedad.
  • Serán EPI de categoría de riesgo III los que protejan de agentes biológicos nocivos, corte por sierras con cadena, ahogamiento, chorros de alta presión, heridas de bala y ruidos nocivos.
  • Se definen las responsabilidades de fabricantes (deberán evaluar sus EPI) y distribuidores (deberán asegurarse de que los EPI cumplen la normativa).
  • La entrega de cada EPI se acompañará de una declaración de conformidad, o será descargable desde Internet.
  • El EPI deberá estar identificado con un número de tipo, lote o serie, para reforzar la trazabilidad.
  • Se incorporarán mecanismos de actuación para cuando se encuentre en el mercado un EPI que incumpla de alguna manera las exigencias de documentación de la normativa.
  • La validez máxima de los certificados UE de Tipo será de 5 años. Se define un procedimiento para la revisión de los mismos en los casos en los que el equipo no haya cambiado.

Al respecto de las obligaciones del empresario, la ley establece que es su responsabilidad disponer de los EPI en el centro de trabajo, en perfecto estado de utilización, para que los trabajadores puedan utilizarlos como corresponde y gratuitamente. Además, el empresario es responsable de velar por su utilización. El trabajador, por su parte, está obligado a usar los EPI que le correspondan, así como avisar cuando encuentre deterioro en alguno de ellos.

8.7.2 Componentes de un EPI

La normativa recoge las características técnicas de todos los componentes de los EPIs. En general, un EPI completo estará compuesto por:

  • Buzo
  • Calzado
  • Guantes
  • Equipos para la protección de las vías respiratorias

Las principales vías de entrada de productos fitosanitarios en el organismo son:

  • la vía dérmica (cutánea y mucosas)
  • la respiratoria.

Como norma general, se almacenarán en lugar seco, aislados de condiciones climáticas adversas y evitando la exposición a la luz solar. En todo caso, sigue siempre las instrucciones y recomendaciones que el fabricante de los equipos haya podido efectuar. Además, revisa su estado de manera previa a su uso y deséchalos en el caso de que presenten defectos.

Establece un calendario de sustitución aunque aparentemente no presenten daños.

8.7.2.1 Vestuario de protección

Con el buzo se pretende dar una adecuada protección al tronco del operador. Es importante que estos trajes se ajusten al cuello, cintura, muñecas y tobillos para impedir la entrada de  por estas aberturas. En caso de que no exista este ajuste, se intentara hacerlo con ayuda de diferentes métodos como sellar las entradas con cinta aislante. La característica más importante a tener en cuenta es la permeabilidad del tejido, que irá unida a la transpiración y al nivel de protección que ofrezca el equipo. Los tipos de trajes son:

  • Trajes tipo 4: Protegen frente a productos químicos líquidos en forma de spray. Pueden estar constituidos por materiales transpirables o no, pero tienen que ser impermeables.
  • Trajes tipo 5: Protegen frente a productos químicos en forma de partículas sólidas. Están confeccionados con materiales transpirables y el nivel de prestación se mide por la resistencia a la penetración de partículas sólidas.
  • Trajes tipo 6: Ofrecen protección limitada frente a pequeñas salpicaduras de productos químicos líquidos. Están confeccionados por materiales transpirables y el nivel de prestación se mide por la resistencia a la penetración del líquido.

Para la aplicación de fitosanitarios, es recomendable que tenga protección contra agentes químicos de categoría III de tipo 4, 5 y tipo 6, Así como el Marcado CE. En tareas de alto riesgo, como la carga y descarga de plaguicidas, así como en la preparación del caldo, es recomendable llevar un delantal impermeable que complemente la protección.

Con exposiciones limitadas (sobre tractor con cabina), puede ser suficiente el buzo de algodón (siempre que se lave frecuentemente), Este tejido es ideal si hace calor, por su capacidad de transpiración y su resistencia a la penetración.Pueden ser en una o en dos piezas y con o sin capucha.

Con exposición alta (sin cabina con pulverizadores asistidos por aire, con pistolas, en el interior de invernaderos…), el buzo debe ser hermético a las pulverizaciones, a las partículas y a las proyecciones líquidas y sólidas y se deben usar buzos certificados con marca CE, tipo 4-5-6. Como prenda de protección parcial en tareas de alto riesgo (operaciones de mezcla, carga y descarga con formulaciones concentradas), se debe usar además un delantal impermeable de PVC, goma o polietileno. Igualmente, si existe riesgo de que el producto alcance la cabeza, se recomienda usar gorros impermeables o gorra.

En pulverización con mochila, se usarán espalderas impermeables para evitar que la espalda se empape con derrames.

Es recomendable lavarse con los trajes de protección puestos, siempre que sean  impermeables, y después quitárselos, tirando de los extremos de las mangas y de los pantalones, sin volverlos del revés, y con los guantes puestos.Debido a la falta de transpiración que caracteriza a los trajes de Tipo 4 implica que sólo sean recomendables en casos de gran exposición producto pulverizado a baja presión,  los trajes de Tipo 5 y 6 se aconseja en caso de que la exposición al producto o tratamiento sea limitada, es decir, en contacto con bajos volúmenes de producto.

Aprobado bajo la directiva de Equipo de Protección Personal CE (89/686/ECC), categoría III del artículo 11B. Protección contra líquidos: Tipo 4 (EN 14605) y Tipo 6 (EN 13304).Prueba de aspersión reducida en traje completo (EN ISO 17491-4). Protección contra polvos: Tipo 5 (EN ISO 13982-1,2000). Frente a partículas sólidas suspendidas en el aire. Antiestático: Cubierta antiestática en ambos lados (EN 1149-5:2008). Nuclear: Partículas radiactivas (EN 1073-2,2002), Clase 2. No ofrece protección contra radiación. Peligros biológicos: Prueba acorde a EN 14126:2003

8.7.2.2. Guantes de protección.

Es obligatorio utilizar en todo momento guantes durante la manipulación de fitosanitarios, ya que es la parte del cuerpo que cuenta con mayor proporción de contacto con el fitosanitario y especialmente cuándo sean tareas de mezcla/carga.

Deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Impermeables a disoluciones de base acuosa y oleosa.
  • Protección frente a determinados disolventes orgánicos.
  • Flocados o no. En el caso de contaminación si el guante dispone de un recubrimiento textil interno, éste absorbería el líquido y el riesgo de penetración sería mayor.
  • Resistencia mecánica frente a las abrasiones, a los cortes, a la perforación, etc.
  • Ergonómicos, flexibles y confortables.
  • Suficientemente altos para quedar recubiertos por las mangas.

Tendrán una longitud mínima aproximada de 30 cm y un grosor de 0,5 mm de grosor. Por tanto, no son adecuados los frecuentemente empleados guantes finos desechables ni los guantes de cuero ó de tejido utilizados en las obras.

Se colocarán por debajo de la manga y deben recubrir las manos y parte de los antebrazos. Se usarán desde el principio, antes de abrir los envases de producto para hacer la mezcla y hasta el final del proceso. Después de manipular fitosanitarios se recomienda lavarse bien las manos, aunque se haya llevado los guantes puestos. Lavar los guantes, por dentro y por fuera, poniéndolos a secar con los dedos en alto.

Suelen ser guantes de caucho natural con interior flocado 100% algodón. Manga larga y modelo grueso para una mayor protección. Manga con bordón enrollado para resistir al desgarro y facilitar su colocación. Largo: aproximadamente 320 mm. Grosor del guante: aproximadamente 1,60 mm. Alta resistencia a los productos químicos de base acuosa. Buena resistencia a la abrasión. Robusto pero flexible. Deberán estar certificados conforme a las normas EN 420 (Requisitos generales), EN 388 (Riesgos mecánicos) y EN 374 (Riesgos químicos y microbiológicos). Protección contra los principales riesgos, CE3.

8.7.2.3. Calzados de seguridad

Se debe llevar botas de goma lo más altas posibles y no enguatadas por dentro, que lleguen hasta la pantorrilla. Deben colocarse por dentro de las perneras del buzo. Deben descartarse las alpargatas, sandalias, calzado de cuero, deportivas y similares porque absorben algunos productos y no pueden ser descontaminados fácilmente.

Fabricada en PVC. Resistente y flexible incluso a bajas temperaturas (hasta -20ºC). Caña recortable según las exigencias individuales. Suela con diseño especial antideslizante y antiestática.

Absorción de energía en la zona del talón. Refuerzo central antitorsión. Interior de nylon. No retiene la humedad. Altura de la caña: 38 cm aprox. Tras cada uso lávalas por dentro y por fuera, y ponlas a secar. Recuerda que es muy importante que el interior quede bien seco.

8.7.2.4. Protección ocular

La protección ocular se realizará mediante el empleo de gafas o pantallas faciales que debe tener el marcado CE, categoría III. Se usarán en aquellas tareas en las que exista riesgo de proyección del producto por derrame, salpicaduras o emanaciones de gases o vapores. Cuando se trabaje con vapores, gases o polvo fino deberán ser cerradas o bien ajustadas a la cara. Tener especial cuidado cuando se trate de producto corrosivo, tóxico o muy tóxico.

Su uso es especialmente recomendado durante las operaciones de mezcla/carga y en tratamientos de cultivos altos. Debe utilizarse una gafa panorámica integral de policarbonato o de acetato, en casos de contaminante químico presente en forma de salpicaduras y de agresividad alta. Deben ofrecer un excelente campo de visión. Debe estar certificada para salpicaduras de líquidos y polvo grueso. Las gafas de Seguridad han sido desarrolladas para ser utilizadas contra impactos, salpicaduras de líquidos y zonas con mucho polvo. Deben otorgar  amplia visibilidad y excelente visión periférica. Poseer un visor de policarbonato de alta resistencia con ventilación indirecta y sello de PVC flexible. Recubrimiento  resistente al empañamiento y rayaduras. Deben poder utilizarse sobre lentes ópticos en la mayoría de los casos.

8.7.2.5. Protección respiratoria

Los equipos de protección respiratoria pueden ser de dos tipos: aislantes o filtrantes. En el primer caso, el equipo aísla al trabajador del medio y le proporciona aire no contaminado de una fuentepropia. En el segundo, elimina del aire aquellas sustancias que puedan afectar al trabajador.Los equipos aislantes sólo se utilizan en exposiciones a gases muy tóxicos. Antes de utilizarlos comprueba exhaustivamente la estanqueidad del equipo.

En casos de exposición alta, es imprescindible protegerse contra los daños por inhalación, especialmente peligrosos pues frecuentemente no producen daño inmediato pero si (y muy grave), a medio y largo plazo.

En el caso del tipo filtrante o también llamados de presión negativa, se realiza por la propia inhalación (durante la respiración) del trabajador. Se presentan como mascarillas, medias máscaras o máscaras faciales (completas), que incorporan visor, además de los filtros. Pueden ser sin mantenimiento, constituidos por una mascarilla y un filtro, que forman una unidad integral que cubre nariz y boca, o con mantenimiento, adaptador facial reutilizable hasta su caducidad y filtros desechables hasta el final de su vida útil.). Los filtros son los elementos más importantes ya que son el elemento que garantiza la protección. Según la forma de retener el contaminante, los filtros pueden ser mecánicos, químicos o mixtos. Se rigen por la norma ISO/TC94/SC15 y la UNE ISO / TC 94 / SC 15 / WG 1. Los filtros mecánicos retienen partículas, que son atrapadas por mallas de fibras que forman un entramado. Los filtros químicos retienen gases y vapores químicos en miles de microporos de carbón activo impregnado con un tratamiento químico específico. Los filtros mixtos, protegen al mismo tiempo contra gases y polvos o partículas en suspensión. Se distinguen por la combinación de letras y colores de sus etiquetas.

Filtros mecánicos: Retienen partículas (polvo, nieblas) que son atrapados por mallas de fibras que forman un entramado. Se identifican por un color blanco en la etiqueta y la letra P, seguida de un número según su poder de retención (1, 2 o 3).

Filtros químicos: Retienen gases o vapores en un filtro de carbón activo impregnado con un tratamiento químico específico. Se clasifican según la clase de contaminante sobre el que actúen y la capacidad de adsorción. Se identifican con una letra y un color en la etiqueta.

Filtros mixtos: Son la combinación de un filtro de partículas y un filtro químico.

Clasificación de los filtros para partículas y adaptadores faciales

P1; Baja. No suelen emplearse con plaguicidas

P2; Media

P3; Alta

Clasificación de los equipos autofiltrantes

FFP1; Baja. No suelen emplearse con plaguicidas

FFP2; Media

FFP3; Alta

Clasificación de los filtros para gases o vapores

A; Marrón Vapores orgánicos (ebullición > 65º)

B; Gris Vapores inorgánicos

E; Amarillo Gases ácidos

K; Verde Amoníaco

Grado de filtrado de los filtros de vapores TLV

1; Bajo 10

2; Medio 100

3; Alto 1000

En cualquiera de estos equipos la efectividad del mismo va a depender de tres factores:

Elección correcta- Calidad del equipo – Ajuste y colocación adecuado.

Para que la careta o mascarilla sean eficaces es necesario que cubran perfectamente la boca y la nariz, estando totalmente ajustada. Observar atentamente las instrucciones y comprobar que el aire pasa por el tejido del filtro y no por los bordes de la mascara o semi-mascarilla. En los tractores con cabina, puede sustituirse el filtro de partículas del habitáculo por un filtro especifico para plaguicidas (Filtro de tipo mixto, partículas + vapores orgánicos + vapores inorgánicos, denominado también como filtro triple)

Para la protección de productos fitosanitarios, se aconseja, en la mayoría de los casos, utilizar filtros mixtos. En general contra vapores orgánicos y polvos se deben usar los filtros AP (marrón + blanco), y para los ácidos, los BP (gris y blanco), si no se especifica otra cosa en las fichas de producto de los compuestos contaminantes.

Es de máxima importancia la sustitución de los filtros siguiendo las especificaciones del fabricante. Hay que fijarse en la fecha de caducidad. En general los filtros se sustituirán a los 6 meses de la puesta en servicio, en caso de percibirse olores, si han sobrepasado 20/30 horas de utilización ó 2 veces al año ( en otoño y primavera). Para el adecuado mantenimiento de los filtros se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

Si son recambiables desechar solo el filtro, si son autofiltrantes, desechar la mascarilla completa. No pueden ser lavados, soplados o regenerados. Limpiar con un trapo seco o ligeramente húmedo. Guardar los equipos en bolsas o recipientes adecuados fuera del área contaminada, a fin de evitar una innecesaria exposición del filtro al contaminante y alargar su tiempo de duración. Nunca colgar o guardar sin envolver. Comprobar válvulas, arnés y piezas faciales, así como visor.

Sustituir inmediatamente las piezas deterioradas. En cualquier caso, seguir las instrucciones de los fabricantes

8.7.3. Secuencia de retirada del EPI

El traje hay que retirarlo con los guantes puestos, tirando de las mangas y cuidando de no volverlo del revés para evitar el contacto de la piel con el fitosanitario.

Después de usarlos, lávalos adecuadamente y sepáralos del resto de la ropa para evitar con- taminaciones, respetando en todo momento aquellas indicaciones que el fabricante haya podido hacer. Siempre que se pueda realizar un lavado con los componentes puestos.

Abre el traje y sepáralo con una mano tirando de la parte exterior del lado contrario. Quítate el guante dejándolo dentro de la manga, evitando en todo momento, tocar con la piel el exterior del guante o del traje. Sácate el otro lado del traje, esta vez sujetando por la parte interior, ya que la mano estará desnuda sin guante. Extrae la parte inferior del traje empujando y dándole la vuelta, siempre tocando por el interior del mismo. Aprovecha la protección que te ofrece el tejido y quítate las botas sujetándolas con este. Quítate la protección respiratoria, tocando solo las partes que quedaron debajo del traje o las interiores. Limpia y almacena, tanto la máscara como los filtros, según las instrucciones del fabricante. Si no has podido realizar un lavado del EPI antes de quitártelo, deposita el traje, los guantes y las botas en un la bolsa y deposítalos en un contenedor adecuado para que luego sean limpiados. Aprovecha el interior del traje y haz una bola para no tocar la parte exterior de ninguno de estos elementos.

Recuerda que para limpiar los equipos deberás de utilizar EPIs con objeto de no tocar partes con-taminadas. Además, la máscara que hayas utilizado también lo estará, por lo que has de limpiarla siguiendo las recomendaciones del fabricante, protegiéndote correctamente antes.

Los trajes de un solo uso, deséchalos una vez utilizados, así como las mascarillas de un solo uso.

Etiquetas de lecciones: reducir los riesgos, salud de las personas
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