13. EQUIPOS DE APLICACIÓN: DESCRIPCIÓN Y FUNCIONAMIENTO.

13.1. INTRODUCCIÓN

La mecanización en la empresa agraria ha tenido una importancia fundamental en el desarrollo de los cultivos, los tiempos de trabajo y en la liberalizalización de la mano de obra agrícola, alcanzando una elevada productividad que de otra forma no seria posible. Este desarrollo tecnológico y de nuevos materiales ha permitido la mejoría en la maquinaria agrícola, lo que ha supuesto un mayor uso de la misma y por consiguiente una mayor producción y productividad en el sector agrícola.

La Norma ISO 3339 tiene como principal misión, la clasificación de la maquinaria agrícola, basada en una serie de secuencias de operaciones. La versión española se ha completado por parte de AENOR con la Norma UNE 68051, clasificando la maquinaria con un numero de 5 dígitos las cuales definen; grupo, género y clase. En este caso que nos atañe la maquinaria usada estaría dentro del grupo 06.

El control fitosanitario de los cultivos supone realizar una serie de técnicas de aplicación de productos que implican su correcta distribución, para lo cual es preciso disponer de la maquinaria adecuada a cada producto y perfectamente calibrada de forma que se puedan conseguir altas efectividades y rendimientos. Todo ello supondrá un ahorro de productos y del tiempo necesario para realizar los tratamientos, así como un menor impacto ambiental.

El Real Decreto 1311/2012, define como equipo de aplicación: “cualquier maquina destinada específicamente a la aplicación de productos fitosanitarios, incluidos los elementos y dispositivos que sean fundamentales para su correcto funcionamiento.”

13.2. EQUIPOS PARA LA APLICACIÓN DE FITOSANITARIOS.

Los principales equipos utilizados para realizar los tratamientos con productos fitosanitarios se pueden clasificar en tres grupos, según sirvan para aplicar productos en forma sólida, líquida o gaseosa:

  • Pulverizadores: para tratar con productos en estado líquido o para aquellos que deben ser mezclados con agua. Se clasifican en:
  • Hidráulicos o de chorro proyectado.
  • Hidroneumáticos o de chorro transportado.
  • Centrífugos o de ultrabajo volumen.
  • Neumáticos o nebulizadores.
  • Espolvoreadores: destinados a aplicar productos presentados como polvo para espolvoreo. Pueden ser manuales o estar acoplados al tractor.
  • Fumigadores: utilizados para tratar con productos que son o generan gases.

Según el medio de aplicación, los tratamientos podrán ser terrestres o aéreos, abriendo en este último caso, un futuro prometedor en los tratamientos con drones.

A continuación pasaremos a describir cada equipo de aplicación.

13.2.1. Pulverizadores

La pulverización tiene como objetivo depositar las gotas del producto fitosanitario de forma que cubran estrategicamente los puntos de infección, ya sean potenciales o establecidos, de manera que puedan ejercer su actividad protectora o curativa. Debido a su gran utilidad y eficacia, existe una gran variedad de equipos pulverizadores que pasamos a enumerar a continuación.

13.2.1.1. Hidráulicos o de chorro proyectado.

El producto es impulsado por una bomba hidráulica a una determinada presión. El paso del líquido a presión a través de la boquilla produce gotas de diferentes tamaños que varia en función de la presión de trabajo y del tipo de boquilla utilizada. Se utiliza en tratamientos que no precisan de un tamaño de gota demasiado fino (>de 150 micras). Son los mas adecuados para los tratamientos de herbicidas, insecticidas y fungicidas en cultivos de porte bajo, como cereales y ciertas hortícolas, ya que tiene que actuar cerca de la zona de tratamiento o bien para realizar aplicaciones en diversos cultivos empleando pistolas de tratamiento. A este grupo pertenecen los pulverizadores de barras y las cubas con pistolas.

Elementos básicos de un pulverizador hidráulico:

  • Hidrocargador: sistema que se utiliza para cargar agua en el depósito.
  • Bastidor: armazón que sustenta todos los componentes de la máquina.
  • Depósito (cuba) para el caldo de tratamiento: debe ser de poliéster con fibra de vidrio, de polietileno,(son los más empleados ya que no se degradan ni dejan residuos en las paredes y son de bajo coste) o de acero inoxidable.Debe llevar anejos dos depósitos con agua limpia. Uno para el uso del operador, aislado de los demás elementos de la máquina (UNE-EN 907), y otro para el enjuagado del equipo, diseñado para que se pueda conectar a éste [UNE-EN 12761). Los depósitos deben tener una serie de características para que su uso sea adecuado. Deben llevar marcas de nivel sobre una zona traslúcida. La boca de llenado debe ser amplia y con colador para evitar que entren partículas gruesas. Igualmente, la tapa de cierre del depósito debe llevar una válvula de manera que no se forme el vacío en su interior.
  • Filtros: elementos encargados de retener las partículas sólidas que pueda llevar el caldo de tratamiento, evitando obstrucciones en el circuito y en las boquillas. Son imprescindibles en cualquier sistema de pulverización. Si no son eficaces, se producirán obstrucciones totales o parciales en las boquillas, originando un reparto irregular del producto sobre el terreno. Todo equipo de pulverización debe llevar filtro como mínimo en tres sitios: en la boca de entrada del depósito, en la aspiración de la bomba y en la impulsión de la bomba. Los filtros generalmente están compuestos de una malla de tejido metálico con orificios de menor tamaño que el de la boquilla que se esté utilizando.
  • Bomba: La bomba se puede considerar como el corazón de la máquina, es la encargada de absorber el caldo del depósito y lanzarlo hacia las boquillas a una presión determinada. En el mercado se pueden encontrar diversos tipos de bombas: de pistón, de pistón-membrana, de membrana, de rodillo y de engranaje. Las bombas de rodillo y engranajes no se deben utilizar en pulverizadores hidráulicos, ya que al tener un gran desgaste no garantiza el caudal de impulsión al aumentar la presión. Hay un factor muy importante ligado a las tres primeras bombas, que es el calderín de la compensación de impulsiones que amortigua la depresión que se produce en el circuito hidráulico.
  • Agitadores: Elemento fundamental para conseguir buena homogeneidad del líquido. Existen distintos tipos de agitadores:
    • Hidráulicos.Son los más frecuentes, a veces se acopla una boquilla inyectora que efectúa el efecto venturi y mejora la agitación. Sólo se recomienda en depósitos inferiores a 800 litros.
    • Mecánicos. Se accionan por el mismo sistema que acciona la bomba, están compuestos por un eje dotado de paletas que se encargan de homogeneizar la mezcla. Se emplean en depósitos superiores a 800 litros.
    • Mecánicos-Hidráulicos.Son los que presentan las ventajas de los dos anteriores, se suelen utilizar en depósitos arrastrados o de gran capacidad
  • Sistema de regulación: elemento encargado de que se aplique uniformemente el producto en toda la superficie tratada.
  • Distribuidor o grifería: conjunto de válvulas que permite abrir y cerrar el paso del líquido hacia los distintos sectores que realizan la pulverización
  • Manómetro: “reloj” marcador que se encuentra situado en la tubería de impulsión de la bomba y tiene por misión indicar en todo momento la presión del líquido en ese punto. De su buen funcionamiento depende la correcta dosificación de la máquina. Una presión errónea conlleva un tamaño de gota diferente al deseado y una dosis de producto diferente a la calculada, que si es baja puede hacer ineficaz el tratamiento, y si es alta producir daños e incluso la muerte del cultivo.
  • La comprobación de los manómetros se realizará frecuentemente, siendo el error máximo inferior al 0,6%. Cada 1/4 kg/cm2 (bar) de error en la presión la dosis por hectárea varía de un 5 a un 6%.
  • Barras portaboquillas: estructuras alargadas, normalmente plegables, en las que las boquillas se reparten uniformemente. Deben de ser estables, que no oscilen ni vertical ni horizontalmente ya que producen malas reparticiones del producto fitosanitario.
  • Boquillas: elementos encargados de permitir la salida del producto al exterior en forma de gotas. Según su diseño se pueden modificar el tamaño y la distribución de las gotas en el chorro proyectado.

En el caso de invernaderos o para ciertos momentos donde la masa vegetativa de algunos frutales no es muy abundante, los dispositivos comúnmente empleados para la pulverización son:

Pistolas hidráulicas (con una o varias boquillas).
Lanzas (similares a las pistolas) que poseen varias salidas y pulverizan mediante el accionamiento de una palanca o llave.
Carretillas manuales: dispositivos compuestos por dos barras pulverizadoras verticales de apertura ajustable al ancho del cultivo, dotadas con boquillas orientables repartidas uniformemente. Todos ellos se alimentan de un equipo fijo que se compone básicamente de un depósito y una bomba que suministra la presión deseada al circuito de distribución, normalmente realizado en polietileno y con varias conexiones para enganche de varias mangueras.
Mochila manual: consta de un depósito de baja capacidad, transportada a la espalda del trabajador, con una bomba de pistón o diafragma accionado manualmente mediante palanca, una manguera y una lanza con una boquilla. Normalmente presentan una sola boquilla de salida pero se les puede adaptar barras con más boquillas para conseguir mayor ancho de banda.

Debido a su importancia desglosaremos los tipos de boquillas existentes y su elección par su mejor uso en diferentes tratamientos.

Tipología de boquillas:

  • Boquillas de hendidura (chorro plano): También conocidas como “de abanico”. Éste tipo de boquillas posee un orificio de salida alargado en forma de hendidura,mientras que el chorro que se origina es cónico aunque muy aplastado, con un ángulo entre 60 y 120°. Las gotas originadas son de tamaño medio (para presiones entre 2 y 4 bares). Si la presión aumenta, también es mayor el caudal, el ángulo del chorro y el aplastamiento,pero prácticamente no se modifica el tamaño de gota. Algunas recomendaciones de uso son:Debido a su buena uniformidad de aplicación, este tipo de boquillas se puede utilizarpara tratamientos con herbicidas, insecticidas y fungicidas.
  • Boquillas de turbulencia (chorro cónico): Incorporan un difusor que produce un chorro de forma cónica, vacío en su interior, por lo que existe mayor cantidad de líquido en los bordes que en el interior. Para que los chorros proyectados no se solapen, la altura correcta sobre el suelo debe estar entorno a los 50-70 cm.Suelen trabajar a presiones entre 2.5 y 15 bares, pero el intervalo normal para su uso en pulverizadores hidráulicos es de 3 a 5 bares. Un incremento de la presión de 5 a 15bares no supone aplicar mucho más caudal de líquido, pero sí se consiguen gotas mucho más finas, lo que se busca en aplicaciones con fuerte penetración en cubiertas densas.Los ángulos de pulverización mas utilizados en las cónicas 65 y 85º. Por la finura de las gotas que generan, estas boquillas se recomiendan cuando se pretende una gran penetración del producto o en cubiertas vegetales muy densas,principalmente en tratamientos con fungicidas e insecticidas.
  • Boquillas deflectoras (de espejo o de choque): A diferencia de las dos anteriores, frente al orificio de salida existe una superficie inclinada (espejo) que provoca la pulverización del líquido en una gran anchura,consiguiéndose ángulos de hasta 160°. Las presiones de trabajo oscilan entre 0.5 y 2bares, y las gotas generadas son gruesas, por lo que son aconsejables principalmente para tratamientos con herbicida sobre suelo desnudo.Es muy importante dejar de utilizarlas cuando se desgastan, porque entonces la pulverización no es buena y el reparto comienza a ser irregular. En cambio, cuando las boquillas están en buenas condiciones, la distribución es suficientemente uniforme.La distancia recomendada entre las boquillas puede ser en torno a 1 m, pero siempre teniendo cuidado de no solapar los chorros contiguos.
  • De tres orificios, cinco orificios y chorros múltiples: Está constituida por una placa perforada con varios orificios. Salen chorros idénticos con una sucesión de gotas gruesas (0,5 a 2 mm) y cuyo impacto sobre el suelo produce una distribución aceptable para distribución de abonos líquidos. Las presiones de trabajo están entre 1 y 3 bar sin riesgo de obstrucción, incluso con productos densos. No son apropiadas para la aplicación de productos fitosanitarios. Licac
  • pción funcionamiento. TEMA 10
  • Boquillas antideriva: Este tipo de boquilla se utiliza para disminuir la deriva, mediante el aumento del tamaño de las gotas. Las más utilizadas son las boquillas de inyección de aire que aplican el efecto Venturi para rellenar las gotas de aire y ampliar así su tamaño. Las burbujas de aire contenidas en las gotas hacen que estas últimas se rompan al chocar contra las hojas, con lo que proporcionan una mejor cobertura. Producen un chorro plano con gotas resistentes a la deriva a una presión mínima de tres bares. Permiten una reducción de las perdidas de producto y limita la contaminación de zonas colindantes.
  • Otros tipos de boquillas: Además de estos modelos de boquillas, existe una gran cantidad de variantes de forma que se pueden cubrir multitud de funciones y condiciones de aplicación diferentes, como pueden ser: Boquillas extremas grandes, para aumentar la distancia de aplicación. Boquillas terminales acopladas al extremo de las barras para pulverizar al pie de los árboles. Boquillas de envés, para conseguir mojar la parte de envés de las hojas.

Todas las boquillas deben de llevar el nombre del fabricante, modelo, ángulo de pulverización, caudal nominal y de que material esta fabricado. Los principales materiales empleados en la fabricación de las boquillas son: cerámica, plástico, acero inoxidable, latón etc.

Criterios de elección del tipo de boquillas según la aplicación:

La selección del tipo de boquilla se realiza en función de la plaga a combatir, el cultivo a tratar, el producto a utilizar y el equipo de aplicación, lo que determinará el tamaño de gota más conveniente. El tamaño de la gota es un factor clave en la selección de la boquilla, cuando la cobertura es un elemento vital, como es el caso en algunas aplicaciones de contacto de post-emergencia, se utilizan boquillas de gotas finas debido a la excelente cobertura que se obtiene en la superficie de las hojas. Las gotas medianas son las más frecuentemente utilizadas para la aplicación de herbicidas de contacto y sistémicos, herbicidas de pre-emergencia aplicados al suelo, insecticidas y fungicidas. Las gotas gruesas se pueden utilizar con algunos herbicidas sistémicos para minimizar la deriva. El tamaño de las gotas varía según la presión. Una misma boquilla puede producir gotas medianas a presiones bajas y gotas finas a presiones más elevadas.

A la hora de seleccionar una boquilla se recomienda seguir los criterios que proporcionan los fabricantes, quienes deben facilitar tablas de calibración con las que, conociendo la dosis, en litros por hectárea y la velocidad de trabajo, se obtiene el tamaño más recomendable de la boquilla a utilizar, así como la presión de trabajo para un correcto tratamiento.

El tamaño de la boquilla viene definido por el caudal que proporciona a la presión de referencia (3 bar). Se encuentra disponible una Norma Internacional sobre la base de unos códigos de color (ISO) con unas ciertas tolerancias

Como norma general se asocian las boquillas a ciertos tratamientos:

  • Herbicidas Abanico. entre 200 y 600 micras, y la densidad de gotas de 20 a 40 por cm2
  • Insecticidas Cono hueco. entre 200 y 350 micras, y habrá de conseguirse una densidad entre 20 y 30 gotas por cm2.
  • Fungicida Cono hueco, Cono lleno. entre 150 y 200 micras, y la densidad mínima de 50 a 70 gotas por cm2.
  • Fertilizante Abanico, Chorro.

13.2.1.2. Pulverizadores hidroneumáticos o de chorro transportado (atomizadores).

Los pulverizadores hidroneumáticos, también conocidos como atomizadores, generan una nube de finas gotas que se asemeja a una llovizna, previa dilución de la materia activa en agua, mediante pulverización hidráulica (por presión de líquido) utilizando boquillas que colocan las gotas sobre una corriente de aire generada por un ventilador que proporciona gran caudal a baja velocidad para el transporte de las gotas desde la máquina hasta el vegetal. Los pulverizadores hidroneumáticos o atomizadores son los más utilizados en aplicaciones sobre cultivos arbóreos porque se consigue la máxima penetración de producto que en grandes masas foliares de vegetación. El caudal de aire producido debe de ser suficiente para desplazar el aire que contiene la vegetación en la zona de tratamiento, contando con un coeficiente de expansión de 3. Modificando el tamaño de las boquillas (caudal) y la presión de trabajo se ajusta el volumen de aplicación y el tamaño medio de las gotas pulverizadas. Presiones de trabajo normales entre 5 y 20 bar.

Elementos básicos de un pulverizador hidroneumático:

  • Depósito para el caldo que contiene el producto comercial mezclado con el diluyente, resistente y fácil de limpiar, con un sistema de vaciado total y boca de llenado dotada de cierre hermético.
  • Bomba volumétrica que asegure la impulsión con independencia de la presión de trabajo (generalmente de pistón o de membrana).
  • Sistema de regulación de presión y caudal constantes (CC), con manómetro indicador de la presión de trabajo y tuberías que alimentan los diferentes tramos de boquillas colocadas cerca de las salidas de aire del ventilador.
  • Sistema de aire formado por un ventilador de flujo axial, que proporciona gran volumen de aire a baja velocidad, sobre un colector y deflectores que orientan la corriente de aire para adaptarse al desarrollo de los árboles.
  • Sistemas de agitación: que podrán ser de acción hidráulica, neumática o hidroneumática.
  • Boquillas generalmente de turbulencia, abanico y de material cerámico.
  • Filtros escalonados con tamaño de malla adecuado al tipo de boquillas utilizado.
  • Toma de fuerza 540 y 1000 rev/min.
  • Elementos auxiliares: cambio para dos relaciones en la transmisión al ventilador, mezclador de productos, depósito de agua limpia y para limpieza de la cuba.

13.2.1.3. Pulverizadores centrífugos o de ultrabajo volumen.

Existen modelos de atomizadores en los que no hay superficie deflectora, el ventilador produce un flujo de aire de tipo centrifugo y pueden ser de salida recta regulable en inclinación y de salida curva regulable en inclinación y giro de 180º. Son máquinas que consiguen producir gotas de tamaño pequeño y uniforme haciendo uso de un disco dentado que gira a gran velocidad. El líquido entra por el centro del disco y sale pulverizado por la periferia debido a la fuerza centrífuga. El pequeño tamaño de gota que genera (de 50 a 100 micras) unido a la buena uniformidad, hacen que se puedan realizar tratamientos con volumen de caldo a aplicar inferior a 5 litros/ha (U.L.V). Esto constituye un gran ahorro de producto, agua y tiempo, al reducirse los tiempos muertos empleados en la carga del depósito. Además, se consiguen buenos repartos del producto debido a que su penetración en toda la masa del cultivo se ve notablemente favorecida. Estos tratamientos, que utilizan cantidades tan reducidas de líquido, se denominan de ultra-bajo volumen (U.L.V.). El principal inconveniente es el que a ser transportada por el viento y tener un pequeño tamaño de gota, en los días de mucho calor el agua se evapora antes de llegar a la planta, con lo que se fija mal.

Elementos básicos de un pulverizador centrífugo:

De modo general, los elementos básicos serán los mismos de un pulverizador hidroneumático con la única diferencia de la generación de la corriente de aire que transportara la gota hacia la masa vegetal. En este caso serán los ventiladores, donde cambiamos los axiales o helicoidales de tipo hélice en que el flujo de aire sigue la misma dirección del eje giratorio de un rotor accionado por un motor y de aletas orientables para mejorar el rendimiento para los hidroneumáticos por los centrifugos que son aquellos en los cuales el flujo del aire cambia su dirección, en un ángulo de 90º, entre la entrada y la salida. Se suelen sub-clasificar, según la forma de las palas o álabes del rotor.

13.2.1.4. Pulverizadores neumáticos a baja presión. Nebulizadores.

Los nebulizadores son máquinas que realizan la pulverización generalemente de insecticidas y fungicidas mediante una pulverización neumática aprovechando el efecto Venturi (disminución de la presión que ejerce un líquido al hacerlo fluir por una sección mas estrecha), producido por el aire que un potente ventilador de tipo centrífugo envía con velocidad próxima a 400 Km/h, por una o varias tuberías, en las que en un estrechamiento se coloca un tubo surtidor, conectado al depósito de líquido fitosanitario, por el cual sale, y al chocar con la corriente de aire, es finamente pulverizado.
El tamaño de las gotas producidas permite que el volumen de caldo por hectárea necesario para realizar una buena cobertura de las plantas sea muy reducido. Sus principales ventajas radican en su gran capacidad para que la población de gotas alcance su objetivo, en las reducidas pérdidas de producto y en el bajo volumen de líquido fitosanitario por hectárea, además de la penetración que se consigue en determinadas zonas del cultivo como puede ser en racimo. El caudal de aire producido debe de ser suficiente para desplazar el que contiene la vegetación en la zona de tratamiento, contando con un coeficiente de expansión de 3. La velocidad del aire debe de ser elevada (unos 100 m/s).

Elementos básicos de un nebulizador:

  • Depósito para el caldo, resistente y fácil de limpiar, con un sistema de vaciado total y boca de llenado dotada de cierre hermético.
  • Bomba de transferencia de baja presión.
  • Sistema de aire formado por un ventilador centrífugo que proporciona bajo volumen de aire a gran velocidad con salidas independientes (cañón) o agrupadas (manos) que orientan la corriente de aire para adaptarse a las zonas de la vegetación
  • Filtros con tamaño de malla adecuado a las dimensiones de los pasos calibrados que se utilizan para controlar el caudal de caldo que llega a los difusores.

Existe una variante de estos equipos que son los llamados Termonebulizadores, que consisten en unas máquinas que son capaces de formar gotas ultra finas de un diámetro menos a 50 micras. El líquido fitosanitario es sometido a una fuente de calor hasta su evaporación de forma que cuando sale al exterior se condensan en forma de niebla, depositándose sobre los vegetales. Constan de un depósito para el producto, motor, tubo de escape en forma de emisor de niebla.
Este método de nebulización es óptimo tratar grandes superficies con una mínima cantidad de líquido fitosanitario.

13.2.2. Espolvoreadores

El principio general de funcionamiento de los espolvoreadores es crear una nube de polvo con productos sólidos caracterizados por diámetros inferiores a 0,15 mm, proyectando la materia o producto con la ayuda de un flujo de aire. Para realizar tratamientos en superficies reducidas, estos equipos pueden ser manuales o de mochila, mientras que para tratamientos de superficies mayores se recurre al uso de espolvoreadores de tracción mecánica. Los equipos accionados por el tractor son capaces de suministrar grandes volúmenes de aire con los que se consiguen anchuras de trabajo de hasta 40 m. Es una técnica de rápida ejecución, ya que no requiere la preparación de caldo, consigue buena penetración del producto en la masa vegetal, idóneo para emplear en lugares con escasez de agua. Por otra parte tiene poca adherencia del producto en la masa vegetal, falta de homogeneidad en la distribución, apelmazamiento del polvo con la humedad (higroscopicidad), no se puede emplear días con viento y produce exceso de deriva.

Elementos básicos de un espolvoreador:

  • Enganche a tres puntos, pues la máquina está suspendida del tractor.
  • Eje de accionamiento, que une la toma de fuerza del tractor con la máquina.
  • Multiplicador de revoluciones, que consigue que la velocidad de giro del ventilador sea mayor que la suministrada por la toma de fuerza.
  • Ventilador, encargado de proporcionar una corriente de aire a gran velocidad.
  • Envolvente, que rodea al ventilador y canaliza la corriente de aire producida.
  • Agitador, situado en el interior del depósito, cuya misión es remover el polvo para evitar su apelmazamiento.
  • Palanca reguladora, usada para actuar sobre los ajustes de dosificación.
  • Depósito, en el que se almacena el producto.
  • Toberas de salida, con llaves de regulación.

Con estas máquinas, al igual que con las de chorro transportado, es difícil determinar la anchura real de trabajo, que deberá ser medida mediante un ensayo en el que podrá apreciarse la distancia alcanzada por la nube de polvo. Siempre se procurará no realizar tratamientos cuando haya viento, salvo que se trate de una leve brisa. En cualquier caso, nunca se orientará la salida del polvo en contra del viento dominante, ya que entonces la anchura de trabajo se vería notablemente reducida y el reparto sería muy irregular

Existe una gran diversidad de este tipo de equipos, muy similares a los pulverizadores, se dispone de espolvoreadores manuales, motorizado personal y de tracción mecánica. Los primeros son muy sencillos, son equipos accionados por el operario que va a realizar el tratamiento y consta de: depósito, correas de sujeción (tipo mochila), llave reguladora para pasar el polvo del depósito a la manguera, fuelle impulsor de aire y toberas. Lo segundos son de igual funcionamiento que los manuales pero les diferencia el motor que acciona un ventilador para generar el aire que impulsa el polvo. Y los terceros son los descritos anteriormente.

13.2.3. Fumigadores

Se trata de equipos productores de gas o vapor. Consta de un depósito y una bomba que por diferencia de presión emite gas o vapor. Su aplicación se suele hacer en locales cerrados o bajo lonas, presentando elevados riesgos de toxicidad. Para la utilización y aplicación de estos equipos se precisa de la autorización necesaria.

13.2.4. Equipos de quimigación.

Consiste en equipos que aplican los tratamientos fitosanitarios a través del agua de riego. Es, por tanto, una técnica de estado líquido. Al igual que otros métodos de aplicación de plaguicidas tiene ventajas, limitaciones y riesgos que un productor debe tener en cuenta al momento de decidir la aplicación de estos productos. Un sistema de inyección básica acoplada a la red de riego consta de: tanque de mezcla del producto con filtro en su entrada, bomba de desplazamiento positivo, válvula de retención de contraflujo (antiretorno) y una válvula de de cierre de baja presión

13.2.5. Aplicación de gránulos

Es la forma de aplicación de aquellos productos sólidos que se presentan en forma de gránulo. Existen máquinas que realizan esta tarea, cuyo funcionamiento es similar al de las abonadoras, con lo que estas máquinas también pueden emplearse en este tipo de aplicación.

13.2.6. Equipos de tratamiento aéreo

Esta aplicación de productos fitosanitarios desde una aeronave, bien sea avión, helicóptero, dron o cualquier otro medio aéreo, se utiliza para grandes extensiones. Las materias activas deben ser especialmente formuladas para esta finalidad, nunca se podrán usar las de tratamientos terrestres. En el caso de formulaciones sólidas solo podrán usarse las granuladas, nunca en espolvoreo. El equipo básico de aplicación consta de: deposito o tanque con agitador neumático análogo al terreste, bomba generalmente centrifuga, pértiga o barras portaboquillas y boquillas de cono hueco o de abanico u otra epeciales.

El Real Decreto 1311/2012, de 14 de septiembre, prohíbe las aplicaciones aéreas de productos fitosanitarios, salvo que se encuentren autorizadas por el órgano competente de la comunidad autónoma donde vayan a realizarse, o las que sean promovidas por la propia administración.

Etiquetas de lecciones: equipos de aplicacion
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