12. MÉTODOS DE APLICACIÓN DE PRODUCTOS FITOSANITARIOS. FACTORES A TENER EN CUENTA PARA UNA APLICACIÓN EFICIENTE Y CORRECTA.

Primero debes completar 11. TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS. PREPARACIÓN, MEZCLA Y APLICACIÓN antes de ver esta lección

12.1. INTRODUCCIÓN

La clasificación de los métodos de aplicación de plaguicidas se realiza en función del estado físico del producto y la maquinaria usada para dicha aplicación, que puede ser sólido, líquido o gaseoso:

  • Espolvoreo. Consiste en la distribución del fitosanitario en forma de polvo, mediante la aplicación de una corriente de aire, que a su paso por el depósito de tratamiento arrastra parte del producto.
  • Pulverización. Mediante este método la distribución de los plaguicidas se realiza en forma de líquido, depositando gotas del producto sobre la planta.
  • Fumigación. Consiste en la aplicación del producto en forma de gas y requiere la intervención de personal especializado y autorizado al efecto. 
  • Tratamientos vía riego. Es un sistema de aplicación muy frecuente en plantaciones con sistema de riego localizado.

Todos estos métodos tienen que tener como objetivos principales aprovechar al máximo los productos aplicados, es decir, obtener una perfecta cubrición de la superficie a tratar evitando el impacto sobre el medio ambiente, reduciendo al máximo los peligros de salubridad para los manipuladores y aplicadores y por supuesto producir un bien de calidad y sin residuos que puedan afectar la salud de los consumidores.

12.2. MÉTODOS DE APLICACIÓN.

A continuación vamos a desarrollar los métodos vistos en el párrafo anterior.

12.2.1. Espolvoreo.

Es un método de aplicación de productos fitosanitarios que se encuentran en polvo. Los espolvoreadores aplican una corriente de aire que arrastra el producto y lo deposita sobre la planta. Se recomienda especialmente para aplicación de fungicidas e insecticidas en condiciones secas y cálidas en las que se produciría con facilidad la evaporación de un producto líquido, o sin aportar líquido para controlar plagas ya que esto puede favorecer su desarrollo.

En todos los casos se utiliza la técnica de la nube, que permanece tiempo suficiente sobre la zona tratada y hace que las partículas de polvo cubran toda la vegetación.

La velocidad de avance está entre 2 y 5 km/h, con una eficiencia en parcela entre 0.35 y 0.45

Ventajas:

  • Es una técnica sencilla y rápida de aplicación (no requiere de preparación del caldo).
  • Asegura una buena penetración del fitosanitario en las zonas difíciles del vegetal.
  • Economía en sitios de escasez de agua.
  • Equipos sencillos y más económicos.

Inconvenientes:

  • Mayor gasto de materia activa por superficie tratada.
  • Puede presentar efectos por higroscopicidad.
  • Mal almacenamiento.
  • Dificil lavado.
  • Mayor influencia de las condiciones climáticas, incontrolado en días de viento.
  • Mayores riesgos para el personal aplicador y sobre el medio ambiente, debido a las derivas.
  • Menor persistencia. Escaso tiempo de permanencia sobre la planta.

12.2.1.1. Factores para una aplicación efectividad y correcta:

Entre los criterios más importantes para mejorar la efectividad del espolvoreo, podemos citar los siguientes:

  • Evitar las aplicaciones con viento evitaremos derivas y pérdida de efectividad en el tratamiento.
  • Realizar el tratamiento, en las horas del día que no halla rocío.
  • Tener en cuenta la temperatura ambiente, con temperaturas altas no tratar.
  • Disponer de un espolvoreador bien regulado. La uniformidad y buena penetración en la masa vegetal son imprescindibles para una correcta efectividad.

Referente al tipo de aplicadores, pueden establecerse tres grupos: Espolvoreadores de acción manual. Espolvoreadores mecánicos para tractor. Espolvoreadores derivados de los pulverizadores neumáticos.

12.2.2. Pulverización.

Es el método de aplicación de productos fitosanitarios más extendido. Se basa en distribuir un producto fitosanitario, en forma líquida o sólida previa dilución en agua y aplicarlo en forma líquida con ayuda de cierta presión, utilizando boquillas que colocan las gotas sobre una corriente de aire generada por un ventilador.Se pueden distinguir dos grupos:

  • Pulverización con recubrimiento total de los órganos a proteger en la planta.

Es la típica de los fitosanitarios de contacto que deber recubrir toda la superficie de las hojas y el resto de la planta.

  • Pulverización mojante. Es la adecuada para fitosanitarios sistémicos, que actúan en lugares distintos de donde fueron aplicados.

Por el modo de funcionamiento tenemos los siguientes: de arrastre, autopropulsados, hidráulicos o de mochila. Por el tipo de producto expulsado: atomizadores, nebulizadores, vaporizadores, centrífugos, de chorro proyectado o de chorro transportado.

Se caracterizan por la penetración que se consigue en masas de vegetación, por lo que se utilizan preferentemente en aplicaciones sobre cultivos arbóreos.

12.2.2.1. Factores para una aplicación efectividad y correcta:

  • Aplicar dosis correcta. Dosis insuficientes reducirán sensiblemente el efecto del tratamiento, pero dosis elevadas encarecerán innecesariamente el tratamiento y pueden provocar fitotoxicidad.
  • Utilizar maquinaria bien equilibrada, revisada y en perfecto uso. Evitar pérdidas por goteos y deriva. En una aplicación con tamaño de gota fina: Mayor sensibilidad a la deriva.
  • Correcta colocación de los reflectores de direccionamiento del fluido de tratamiento para una mejor adaptación del pulverizador a las características del cultivo a tratar.
  • Adecuar el tratamiento a las condiciones climáticas. Con temperaturas elevadas originan mayor evaporación del producto lo que acarrea perdida del mismo.
  • Realizar monitoreo del tratamiento, utilizando papel hidrosensible, para comprobar la llegada del producto y evitar derivas a la atmósfera o a otros cultivos.
  • Tamaño de las gotas: su determinación es importante debido a que la tendencia de los tratamientos es reducir el volumen del caldo por unidad de superficie.
  • Reparto: la disposición de las gotas en la superficie tratada debe ser lo más regular y uniforme posible.
  • Presión de la pulverización: la presión influye de forma inversamente proporcional al tamaño de las gotas producidas por la boquilla así como sobre el caudal y la velocidad de las gotas. Lo cual se traduce en el alcance, penetración y reparto en la pulverización.
  • Boquillas: las boquillas son el elemento clave para lograr una buena calidad de pulverización. La elección adecuada habrá de hacerse en función de una serie de criterios que trataremos en lecciones posteriores.

12.2.3. Tratamientos vía riego. Técnicas de quimigación.

Consiste en la aplicación de los tratamientos fitosanitarios a través del agua de riego, a ser posible localizado. Para una aplicación correcta y bien dosificada es necesario disponer en el cabezal de riego de un depósito de aportaciones especiales, el mismo se compone de un depósito y una bomba dosificadora de alta presión y poco caudal. Puede tener una programación automática o bien un sistema manual de aplicación.

Es un método cada vez más frecuente en las explotaciones con sistemas de riego localizado, ya que ofrece una serie de ventajas económicas en comparación con los demás métodos convencionales:

  • Provee uniformidad en la aplicación de los químicos, permitiendo la distribución de estos en cantidades pequeñas justo cuando y donde son necesarios.
  • Reduce la compactación del suelo y el daño químico a la cosecha.
  • Reduce la contaminación del ambiente.
  • Reduce los costes de labor, equipo y energía.
  • Multiplica el aprovechamiento del agua y los productos químicos al aplicarlos sistemática y exactamente.
  • Permite la aplicación de fertilizantes ahorrando tiempo, materiales y mano de obra.
  • Provee a las plantas con agua limpia tras un proceso de filtrado y limpieza.
  • Evita la posibilidad de crecimiento de hongos y otras enfermedades en las hojas y tallos de las plantas al mantenerlas secas todo el tiempo.

12.2.3.1. Factores para una aplicación efectividad y correcta:

  • Para conseguir una mayor eficacia y disminuir los problemas de obstrucción en las líneas de gotero, filtros o cualquier otra parte del sistema, se recomienda analizar la fuente de agua que se va a utilizar, para evitar el empleo de fitosanitarios que puedan causar precipitados.
  • El personal debe estar entrenado en su manejo, uso y mantenimiento.
  • Requiere de un mantenimiento, control y limpieza exhaustivo.
  • Su uso requiere monitoreo constante de la presión del agua y limpieza de los filtros para evitar taponamiento
  • La fuente de agua debe ser constante, permanente y lo más limpia posible.

12.2.4. Fumigación

La fumigación es un tratamiento de control de plagas basado en el uso de fumigantes. Un fumigante es un agente químico que, a temperatura y presión normales, se encuentra en forma gaseosa y que puede mantenerse a una concentración suficiente para eliminar las plagas.

Los fumigantes son diferentes de los humos (que son partículas sólidas dispersas en el aire) y de las nebulizaciones o aerosoles (que son partículas líquidas dispersas en el aire).

Las partículas y las gotas no penetran ni se difunden por el aire tan bien como los gases fumigantes. El producto es aplicado en forma de gas o vapor o que lo generen. Presenta la ventaja de una mayor facilidad de penetración. Es muy utilizado para la desinfección de suelos., locales o productos almacenados. Este tipo de tratamiento está reservado solo a personal especializado (fumigadores profesionales) . Para su manipulación y aplicación es imprescindible disponer del carné oficial del nivel Fumigador.

12.2.4.1. Factores para una aplicación efectividad y correcta:

La eficacia de la fumigación podrá verse afectada por muchos factores, entre ellos:

  • La concentración de fumigante. Monitoreo y registro de la fumigación para evitar fugas.
  • El tiempo de exposición.
  • La temperatura del producto y la temperatura atmosférica.
  • La estanqueidad al gas.
  • El patrón de carga y el coeficiente de carga del producto influyen durante la fumigación.
  • El equipo de suministro y circulación del fumigante debe garantizar que se alcanzan las concentraciones de fumigante requeridas por el protocolo de tratamiento y que se mantienen durante la fumigación.
  • Algunos productos, como los muy porosos pueden absorber una gran cantidad de fumigante y ocasionar una disminución de la concentración de gas.

12.3. CASOS PRÁCTICOS

Caso práctico 1

En una finca de viña, hay que realizar un tratamiento en espolvoreo.

Los datos del equipo a un régimen normal de trabajo son los siguientes:

  • Anchura de trabajo 25 metros
  • Recorrido 300 metros
  • Gasto de producto fitosanitario 25 kg de polvo.
  • Velocidad: 3 km/h.

La dosificación del producto fitosanitario que nos indica la etiqueta del envase es de 15 kg/Ha.

Según los datos conocidos, conteste a las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué dosis consume la máquina espolvoreadota a un régimen de trabajo normal?
  2. ¿Qué debemos modificar en el régimen normal de trabajo para ajustarnos a la dosis indicada en la etiqueta del producto fitosanitario?

Resolvemos:

En primer lugar, debemos determinar la superficie de trabajo con los datos de partida:
25 x 300 = 7.500 metros cuadrados.

Conocida la superficie de trabajo y el gasto que tiene de producto fitosanitario, determinaremos el gasto por hectárea:
(10000 x 25) / 7500 = 33.3 kg / ha.

Para adecuar el gasto que tenemos con la dosis del producto fitosanitario (15 kg/ha), hay que reducir la velocidad de avance o actuar sobre la regulación del aire y la salida de las toberas. Procederemos con la velocidad de avance.

Con una regla de tres inversa:
Si con una velocidad de 3 km./hora, son consumidos 33.3 kg/ha; para un consumo de 15 kg/Ha. precisaremos una velocidad de: (3 x 33.3) / 15 = 6,66 km/hora.

Caso práctico 2

Hay que realizar una aplicación mediante pulverización con un insecticida de contacto en una parcela de melocotoneros de cinco años en el mes de mayo. La dosis indicada en la etiqueta es de 0.02 %. Disponemos de un equipo con un depósito de 600 litros de capacidad.

Contestar a las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué tipo de pulverizador sería el idóneo para realizar el tratamiento y cual sería la boquilla idónea?
  2. ¿Qué criterios hay que tener en cuenta para una aplicación eficiente?
  3. ¿Qué cantidad de producto insecticida hay que añadir al depósito de nuestro pulverizador?

1.- En primer lugar se trata de una plantación de melocotoneros que se encuentra en plena vegetación. En este caso con un pulverizador hidroneumático (atomizador) llegaríamos a la totalidad de la masa foliar.
La boquilla más eficaz en este caso sería de hélice ya que mejora la penetración del caldo en la vegetación.

2.- Los criterios a seguir para una correcta aplicación con este equipo serían:

  • Correcta colocación de los reflectores.
  • La maquinaria y boquillas tienen que estar en perfecto uso y bien equilibradas.
  • La velocidad de avance tiene que ser la correcta para mojar bien toda la masa vegetal.

3.- La dosis nos indica que hay que añadir 0.02 litros de producto fitosanitario en 100 litros de agua, es decir son 20 cc en los 100 litros de agua.
Como disponemos un depósito de 600 litros, tendremos que añadir: (600 x 20)/100= 120 cc.

Etiquetas de lecciones: aplicacion eficiente
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