11. TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS. PREPARACIÓN, MEZCLA Y APLICACIÓN

11.1. INTRODUCCIÓN

Los productos fitosanitarios son todas aquellas sustancias químicas de síntesis o mezclas de sustancias que se utilizan para la protección de los cultivos de plagas que puedan ser perjudiciales para el desarrollo de la planta. Su frecuencia de utilización puede ser varias veces a lo largo de un año, dependiendo de las plagas invasoras y enfermedades que ataquen al cultivo. Por eso es importante informarse del tipo de plaga que puede atacar a cada cultivo y mirar si se puede realizar un tratamiento preventivo para así evitar la invasión.

Por otra parte los medios de defensa fitosanitaria son los productos, organismos, equipos, maquinaria de aplicación, dispositivos y elementos destinados a controlar los organismos nocivos para evitar o paliar sus efectos.

Debido a que el tema anterior hemos desarrollado los tres apartados que vienen a continuación, haremos un esquema con lo más importante de cada apartado, dando prioridad a la clase práctica del presente tema.

11.2. OBJETIVOS DE UN TRATAMIENTO FITOSANITARIO

Los principales objetivos que se persiguen cuando se realiza un tratamiento fitosanitario son los siguientes:

  • Protección de los cultivos frente plagas, enfermedades y malas hierbas.
  • Aprovechar al máximo los productos aplicados, es decir, obtener una perfecta cubrición de la superficie vegetal, evitando el goteo y la deriva en la aplicación, utilizar la dosis que nos indica la etiqueta y realizar los tratamientos en los momentos adecuados.
  • Reducir el impacto sobre el medio ambiente.
  • Asegurar las condiciones de protección del aplicador. Es imprescindible el uso de Equipos de Protección Individual (EPI).

11.2.1. Ventajas e inconvenientes en la aplicación de los tratamientos fitosanitarios

Toda realización de un tratamiento fitosanitario con productos químicos cuenta con una serie de ventajas e inconvenientes.

11.2.1.1. Ventajas:

  • Existencia de productos específicos. A diferencia de otras medidas de protección que actúan de forma general sobre la sanidad de los cultivos, los productos químicos tienen una acción muy concreta sobre los patógenos.
  • Facilidad de adquisición, porque los productos que combaten una determinada plaga o enfermedad se encuentran disponibles para los agricultores en los almacenes y distribuidores fitosanitarios, siembre bajo prescripción de técnico competente.
  • Facilidad de aplicación, puesto que existen en el mercado diferentes equipos de tratamiento para poder aplicar cualquier plaguicida,
  • El efecto de un tratamiento químico se observa rápidamente, a diferencia de otras medidas de control, donde la relación causa-efecto no es tan inmediata.

11.2.1.2. Inconvenientes:

  • Prácticamente todos los plaguicidas presentan un grado se toxicidad para las personas, por lo que su uso conlleva un serio riesgo para la salud de todas las que lo manipulan.
  • El plaguicida puede producir daños en las plantas sobre las que se aplica, como quemaduras, parada de crecimiento y descenso de producción principalmente.
  • El uso indiscriminado de plaguicidas provoca la adaptación de los patógenos, dando lugar a la aparición de resistencias cada vez más difíciles de controlar.
  • La lucha química produce contaminación del medio ambiente, provocando desequilibrios entre las diferentes especies del ecosistema, potenciando el aumento de fitoparásitos en detrimento de las poblaciones de fauna útil.
  • Los plaguicidas generas residuos en los productos agrícolas. Hay que respetar los plazos de seguridad indicados para las distintas formulaciones, y no recolectar hasta transcurridos los días indicados. Su incumplimiento conllevaría un riesgo para la salud del consumidor final.

Por último, la realización de un tratamiento químico implica la adopción de unas medidas básicas que se pueden concretar en las siguientes:

  • Comprobar la necesidad de realizar una aplicación fijando los criterios de intervención para cada una de las plagas y enfermedades.
  • Elegir adecuadamente el producto a aplicar.
  • Realizar un buen manejo de las técnicas de aplicación.
  • Seguir siempre las instrucciones de la etiqueta.

11.3. PREPARACIÓN

Existen dos formas más usuales de empleo de los fitosanitarios: en forma sólida para su aplicación en seco, con espolvoreadores, y en forma líquida, para su aplicación mediante pulverización en sus diferentes modalidades que explicaremos en temas posteriores. La técnica de espolvoreo es sencilla y rápida de aplicar ya que no necesita la preparación del caldo. Cuando el tratamiento a realizar es en forma líquida si que tenemos que preparar el caldo.

Básicamente, la preparación del mismo consiste en:

  • Revisión y calibración de la máquina utilizada.
  • Realizar la dosificación necesaria e indicada en la etiqueta del producto escogido en agua.
  • Conocer y disponer de las medidas de protección que deben adoptarse (EPIs) y los riesgos de los productos. Disponer tanto la etiqueta como la ficha técnica de todos los productos utilizados.
  • Conocer al menos el pH del agua a utilizar. En caso de pH muy alcalino, es aconsejable utilizar acidulantes para bajarlo (sobre todo en el caso de herbicidas).
  • La preparación se hará en sitios controlados o al menos retirados de zonas donde se pueda provocar contaminación de aguas, zonas de viviendas o ganaderas.
  • Los productos que no estén precintados y sin la etiqueta correspondiente en buenas condiciones para su lectura, no deben utilizarse.

11.4. MEZCLA

Es frecuente que en una aplicación se mezclen varios productos fitosanitarios para controlar más de una plaga y/o enfermedad. Por eso es imprescindible conocer estas mezclas, para que no den lugar a precipitaciones u otras reacciones químicas peligrosas o buscar un asesoramiento técnico que nos asegure que con la mezcla que se va a realizar obtengamos los resultados deseados.

Como decíamos en el tema anterior, el Real Decreto 1311/2012, establece una serie de medidas de carácter obligatorio, para que la preparación de la mezcla y la carga del depósito del equipo de tratamiento, no suponga ningún peligro para la salud humana y el medio ambiente.

Estas medidas son las siguientes:

  • No se realizará la mezcla o dilución previa antes de la incorporación al depósito, salvo que sea necesario. En caso de tener que usar acidulante, éste será aportara en primer lugar
  • La operación de mezcla se realizará con incorporadores de forma continua. Si el equipo no dispone de éstos, el producto se incorporará llenado 3/4 o la mitad de la cuba con agua terminando después con el llenado completo.
  • Las operaciones de mezcla y carga se realizarán inmediatamente antes de la aplicación.
  • Las operaciones de mezcla y carga se realizarán en puntos alejados de las masas de agua superficiales, y en ningún caso a menos de 25 metros de distancia de las mismas, o a distancia inferior a 10 metros cuando se utilicen mezcladores-incorporadores.
  • Las operaciones de mezcla y carga no se realizarán en lugares con riesgo de encharcamiento, escorrentía superficial o lixiviación.
  • Los productos fitosanitarios utilizados permanecerán cerrados, excepto en el momento puntual de extraer la cantidad a utilizar.
  • Los instrumentos utilizados para las mezcla (cubos, embudos, paletas, etc.), serán los apropiados y únicos para que no se utilicen en ninguna otra tarea con ellos . En ningún caso se utilizarán utensilios domésticos.
  • Nunca se utilizarán las manos para remover, aunque estén protegidas con guantes.
  • No se deben mezclar más de dos productos, a menos que el fabricante asegure que no existen incompatibilidades. Es importante consultar en la ficha técnica el pH de cada producto, ya que a la hora de hacer la mezcla se echarán primero el producto que tenga el pH más bajo (más ácido) y el último el que lo tenga más alto (más básico).
  • Gestionar correctamente los envases vacíos. Triple enjuagado.
  • Cuando no se disponga de la suficiente información, antes de realizar mezclas no conocidas, se debe hacer una prueba comprobando que no se forman precipitados y posteriormente aplicar en una pequeña parte del cultivo y observar si hay problemas de fitotoxicidad para la planta.

Como norma general el orden de incorporación de los productos es el siguiente:

  1. Agua limpia y la cuba hasta ½ o ¾ partes.
  2. Corrector de Ph.(*)
  3. Gránulos dispersables
  4. Otros sólidos
  5. Los líquidos
  6. Mojantes y surfactantes.

(*) Algunos productos tienen indicaciones específicas.

11.5. APLICACIÓN

Antes de realizar ninguna aplicación de fitosanitarios en campo deberemos de tener en cuenta una serie de factores culturales como son:

  • Biología de la plaga: determina el momento de aplicación así como las horas del día para tener la máxima efectividad.
  • Sequía: un vegetal sometido a una sequía o estrés hídrico crea una capa de ceras para evitar la desecación, lo que provoca que sea más difícil la penetración del plaguicida.
  • Viento: es un factor determinante para evitar la deriva. El anemómetro debe ser una herramienta imprescindible en una aplicación para saber en qué momento debemos realizar la pulverización. Nunca por encima de 3m/s (11Km/h), salvo excepciones según maquinaria.
  • Humedad del suelo: factor decisivo para productos sistémicos radiculares, donde necesitamos una humedad óptima para la absorción.
  • Intensidad de la luz: puede afectar a los productos fitosanitarios incrementando su acción o por el contrario fomentando su degradación, como en el caso de los herbicidas residuales.
  • Lluvia: algunos productos, por su rapidez de absorción, no se ven perjudicados por la lluvia, otros al contrario requieren de un periodo libre de lluvias por tener una absorción más lenta.
  • Temperatura: se debe tratar en las horas más frescas del día.
  • En época de floración, cuidado con las abejas. Lo indica en la etiqueta del producto.

Una vez conocidos los anteriores factores, las diferentes técnicas de aplicación sedesarrollan en profundidad en el siguiente tema del presente manual. No obstante, es importante recordar:

  • Continuar utilizando el E.P.I. durante el tratamiento.
  • Verificar los elementos de seguridad del tractor y de la máquina, antes de su manejo.
  • Asegurarse de que previamente el equipo ha sido correctamente calibrado.
  • Comprobar que se ha seleccionado la boquillas adecuada, atendiendo al caudal requerido, el cultivo y plaga a tratar y la climatología del momento.
  • Adaptación del reparto de caudal por boquillas, atendiendo al volumen, altura y forma del cultivo.
  • Observaremos con frecuencia la lectura del manómetro.
  • Se mantendrá siempre la velocidad calculada para el tratamiento.
  • Comprobar la homogeneidad del tratamiento en toda la planta. (Es muy útil la utilización de papel hidrosensible, correctamente colocado e interpretado).
  • Vigilar el nivel del depósito, para evitar trabajo en vacío.
  • La pequeña cantidad que pudiera sobrar, se repartirá por el cultivo, lo más extensamente posible.
  • Tras el tratamiento, se procederá a la limpieza, en un lugar adecuadamente dotado para impedir la contaminación del suelo y que permita la recogida de residuos.
  • Ante cualquier incidencia, parar máquina y tractor.
  • Es conveniente mantener cerca las etiquetas de los productos fitosanitarios aplicados, en caso de una intoxicación accidental consultar rápidamente los primeros auxilios.

Etiquetas de lecciones: preparacion mezcla y aplicacion
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